Le gusta: el café.
No le gusta: el tomate.
Colecciona: libros
Un disco: Antony and the Johnsons
Un libro: El loro de Flaubert de Julian Barnes
Una película: Contra la pared
Un lugar: Muchos
Un lugar en Salamanca: Siempre decía el Patio Chico.
Un recuerdo: Mi amigo Andrés Durán tenía en la cabecera de su cama, sujeto con una chincheta, un papel arrancado de un cuaderno cuadriculado con una palabra escrita a bolígrafo: « SÍ »
Una pesadilla: La falta de la memoria.
06 julio, 2005
05 mayo, 2005
Trainspotting
"So why did I do it? I could offer a million answers, all false. The truth is that I'm a bad person, but that's going to change, I'm going to change. This is the last of this sort of thing. I'm cleaning up and I'm moving on, going straight and choosing life. I'm looking forward to it already. I'm going to be just like you; the job, the family, the fucking big television, the washing machine, the car, the compact disc and electrical tin opener, good health, low cholesterol, dental insurance, mortage, starter home, leisurewear, luggage, three piece suite, DIY, game shows, junk food, children, walks in the park, nineto-five, good at golf, washing the car, choice of sweaters, family Christmas, indexed pension, tax exemption, clearing the gutters, getting by, looking ahead, the day you die."
a screenplay by John Hodge
based on the novel by Irvine Welsh
based on the novel by Irvine Welsh
10 marzo, 2005
Poesía Impura
Realizamos desde Atril un ciclo de cuatro lecturas en el Café Moderno: - 17 de febrero. Luis Somoza, con música de Mili Vizcaino.
- 24 de febrero. René Arrieta, con música de César Pascual.
- 3 de marzo. Juan José Mediavilla, con música de Almudena Bustos
- 10 de marzo. Yo mismo, con música de David García.
El encargado de la organización de los eventos fue Nacho Ybáñez. Una serie de veladas en las que conseguimos hilar música y poesía en lecturas bastante íntimas.
En mi caso, excepto algunas excepciones, leí poemas pertenecientes al Libro del Hambre, sobre todo al tercer apartado, "Materia del eclipse".
27 septiembre, 2004
Ventana Rota
14 marzo, 2004
Palabras por la paz
Entreguerras La vida es un periodo de entreguerras. Van sobrando las horas, la paz olvida su sentido. Nada dicen los grandes acontecimientos del hombre y el arte se sumerge en este silencio nuestro de siempre, o ruge desgastando papeles con ideas robadas, mercenarios del arte. Jamás aprenderemos, incapaces de beber esta alegría que respiran las tardes sin sonido de bombas, sin marcas de metralla en la epidermis. Todo porque el ser humano es extrañamente proclive al descontento.
Salamanca, 20 de mayode 1998
23 enero, 2004
Presentación «Poemas Finales»
A modo de aniversario, como una coincidencia o una cábala, este día hacía doce años que escribí mi primer poema, mi primer algo. En la presentación en la Casa de las Conchas del libro, editado por la Diputación de Salamanca, me acompañaron Raúl y Mª Ángeles, ella con "el aparato crítico" y él haciendo caso omiso a lo que yo tenía pensado. La idea es que hablara de mi tarea literaria, de los libros anteriores y Mª Ángeles del presente, pero se dedicó a contar historias de primero de Hispánica, cuando nos conocimos, de mis pintas, de mi inseparable Waterman y de mis apuntes conceptuales. La gente se divirtió muchísimo así que menos mal que no me hiciste, como casi siempre, ni caso. También me acompañaron amigos literarios y extraliterarios, Anibal Lozano, encargado de la colección y de un libro que quedó precioso, y la familia, que es con estas cosas, paciente y orgullosa.
Con Raúl Aragoneses y Mª Ángeles Pérez López
Con Raúl Aragoneses y Mª Ángeles Pérez López12 noviembre, 2003
Congreso Internacional de la Lengua «Poesía Necesaria»

Organizado por la Fundación Jorge Guillén, la imagen gráfica del encuentro la realizamos nosotros, a.f. diseño y comunicación.
En la foto, con el más que director de la Fundación amigo mío, Antonio Piedra.

Raúl Vacas, Ángel González, yo mismo y Juan José Mediavilla.
01 agosto, 2003
Soñar un cuadro

Amarillo. Acrílico sobre lona, 81 x 195 cm.
SOÑAR UN CUADRO
De qué parte de tu imaginación surge
lo que surge de tu imaginación:
inventas tú, lo crea el blanco,
lo ya creado crea algo nuevo,
inventa la luz la sombra,
crea mi sombra
un espacio de luz que dura nada,
el sueño crea algo al otro lado,
o vuelve sobre sí, es
materia pura y falsa.
Salamanca, 10 de noviembre de 2005
De qué parte de tu imaginación surge
lo que surge de tu imaginación:
inventas tú, lo crea el blanco,
lo ya creado crea algo nuevo,
inventa la luz la sombra,
crea mi sombra
un espacio de luz que dura nada,
el sueño crea algo al otro lado,
o vuelve sobre sí, es
materia pura y falsa.
Salamanca, 10 de noviembre de 2005
31 julio, 2003
Verano Cultural «Noches y Almeneas», Ávila
12 junio, 2003
17 noviembre, 2002
Daniel Monzinski
En 2002, con motivo de la capitalidad cultural de Salamanca, se publica un libro de fotografías de autores que viven o residen en Salamanca.
Daniel Monzinski, el autor, realiza dos fotos con una breve representación del grupo, los que nos encontramos en la ciudad en ese momento. Esta en imagen no fue la seleccionada para aparecer en el libro.
De izquierda a derecha: yo, Josefa Sánchez Sousa, Carlos Borrego, Miguel Ruiz Risueño, Jorge Pascual, Raúl Vacas, Luis Mundaca y Elena Vallejo.
Daniel Monzinski, el autor, realiza dos fotos con una breve representación del grupo, los que nos encontramos en la ciudad en ese momento. Esta en imagen no fue la seleccionada para aparecer en el libro.
De izquierda a derecha: yo, Josefa Sánchez Sousa, Carlos Borrego, Miguel Ruiz Risueño, Jorge Pascual, Raúl Vacas, Luis Mundaca y Elena Vallejo.
09 febrero, 2002
Puente de la Salud, Revista Álamo de Poesía 2002

Ilustración de Alejandro Santos de Isla sobre fotografías de Francisco Morales.
Cómo dejar caer una metáfora que te limite, te de forma, aire sobre el aire. Así, buscar en mí el pensamiento, la idea. Qué soy, qué me forma, cómo afrontar el vértigo de estar suspendido sobre mí mismo.El Puente de la Salud atravesaba el río Tormes, de él quedan solo los pilares de piedra, una vez desaparecida la estructura metálica que soportaba la vía férrea. (Callejero de Salamanca)
(Puente de la salud)
Gran Tarajal, Fuerteventura, 15 de agosto de 2001
12 agosto, 2000
Ixmiquilpan, Hgo. 2000
20 abril, 2000
By kind-lips conquered
21 marzo, 1999
Homenaje a Jaime Sabines
Dña. Carmen Ruiz Barrionievo:
De Horal y La Señal.
Intervención de
Dña. Francisca Noguerol:
De Adán y Eva, Tarumba, Diario Semanario y poemas en prosa, Poemas sueltos, Yuria.
Intervención de
D. Luis Arturo Guichard: De Algo sobre la muerte del mayor Sabines, Mal tiempo y otros poemas.
Lectura de poemas:
Jorge Volpi
Lluvia
Juan Manuel Sepúlveda
Fernando Díaz San Miguel
Raúl Vacas Polo
28 abril, 1998
Recital y Tal

Encuentro este viejo cartel... En no sé que año (¿alguien recuerda en que año fue?) organizamos un recital conjunto en el Café Corrillo que titulé "RECITAL y TAL". Buscábamos sacar dinero para el comedor de los pobres. Y además nos divertimos muchísimo.
Propuse —porque estábamos haciendo siempre las mismas cosas (poesía / poesía y piano / poesía y guitarra)— hacer algo diferente, buscar disciplinas que no hubiese utilizado antes en los recitales y mezclarlo. Así, Cheche (José Luis García Báez) leyó poemas de su Pantone junto a un mimo, Josexu, yo leí con música de Migala (¿Regular Storm Sounds?) mientras Albero Pieruz dibujaba en un proyector de transparencias...
Participamos además de los mencionados: Sonia Betancort con María Álvarez, Anel Nochebuena y Javi Montes, Eloy Gazol y Sonia Alonso, Aída Acosta, Concha Rey Ruiz, Fabricio Pardo, Inés Vicente y Raúl Vacas.
Raúl tomó el relevo años después en El Savor, con la misma filosofía de "RECITAL Y TAL", creando "RECITAL PARA CUAL". Unir a poemas o relatos, músicos y artistas de distinta índole. Eso es lo importante, que no paremos de hacer cosas.
P.D.: Ah!, el dibujo del cartel es de Jose Zazo. Y en serio: si alguien sabe en qué año hicimos esto que lo diga.
13 marzo, 1997
II Ciclo de Poesía, Ayuntamiento de Salamanca
Me encuentro con el folletito que el Ayuntamiento realizó en 1997 y me sorprendo con los poemas publicados allí.El ciclo, organizado por el Ayuntamiento de Salamanca y coordinado por Víctor M. Díez, abría ese febrero con Antonio Colinas, luego Ezequías Blanco, yo el tercer jueves, seguido de Luis Frayle y luego, gente de Álamo como Juan Luis Fuentes Labrador, José Ledesma, Luis García-Camino y Julio de Manueles. Ivar B. Matusevich, Concha Panero, Julio Borrego y Manuel Pérez López —como Iulius Agnus y Manolus Abbat— dejaron su palabra, al igual que José Manuel Regalado, Julio Rodríguez Sorias –“aquel muchacho claro que hablaba a las cigüeñas” apunté a mano el día de su lectura–, Emilio Rodríguez, José del Río y Ana María Sánchez que cerró el ciclo.
El 13 de marzo realizo una lectura de mis poemas. Presentado por Tomás Acosta Píriz extracto, supongo, leo cosas mis libros previos Hojas u Oscilaciones, y Una casa en las afueras, del ya publicado Poemas Menores, y el libro en preparación Poemas Mayores.
En aquél folletito publico un extracto de "Sagitario" que finalmente no incluí en Poemas Mayores y con el que no sé muy bien qué hacer, y de Una casa en las afueras:
Llegada al país del mar de agua
Hay domingos de los que te quedas en la cama, en que al despertar adviertes
que tu cama ya no está en la misma casa ni el mismo país de antes.
Y ves que ya no se trata del país de la confusión,
sino del país de las voces que empiezan a llamarte hombre,
el país de los recuerdos y las casas de madera,
el país del mar de agua.
Oxford, 1 de mayo de 1995
Sagitario, XI
Puedo escuchar sagitario el rumor de tu adiós
puedo escucharte en esta noche que ya no es nuestra
susurrando a mi oído tus secretas palabras *13
puedo invocar tu recuerdo cuantas veces quiera
y habrá de ser por fin en su rutinaria invocación
eco que me sorprenda todavía en muchas camas
en lugares que no quiero no alcanzo a imaginar
y a los que habrá de llegarme como un soplo de aire
aquél mordernos los labios con tanta impaciencia
y las olas del mar a los pies arrancándonos la arena
mientras llega hasta nuestros desgastados recuerdos
el abrazo el perdón la misericordia del tiempo.
13. The James: P.S.
República Dominicana y Salamanca, entre el 4 de febrero y el 5 de mayo de 1996
La fotografía del cataloguito fue una sesión divertidísima y horripilante que hice con mi amigo Yiyi y un carrete de blanco y negro, en la que la única foto que pensé oportuna es ésta en la que el temporizador ya estaba en marcha y me entró la risa... cómo nos lo pasamos aquella tarde.
17 enero, 1997
Recital de Poesía. Ateneo, 1997, creo.

Miguel Ruiz Risueño, José María Sánchez Terrones, Tomás Acosta Píriz, José Luis García Báez (Cheche), Aída Acosta, Charo Rodríguez, Carlos Borrego, Leonor Martín Merchán, Nerea, Alberto Pierúz, Marusa, Alejandro Terán, Jesús Sanz Pastor, Esther Sánchez Hernández, Javier Martín Lázaro, Áurea Martín Calderero, Pilar Ballestero, David Bermejo, Alejandro Santos de Isla.
01 febrero, 1995
Aran Islands

Me encuentro esta foto de Irlanda, en 1995, que denota mi fatal atracción por el vacío y mi falta de sentido del vértigo. De ahí que en el espectáculos literarios denominado El cielo de Salmanca, en las campanas de la Pontificia (2007), en la fachada de San Esteban (2006) o en los tejados de la Catedral (2004), me pogan siempre en lo más alto. Mi falta de sentido del vértigo.
"Cuanto más alto más dura la caída": también tengo la foto de mis botas sentado ahí en el borde pero carece de interés tanto como esta otra. La cosa está en que no hay que darle tanta importancia al vacío, vivimos sobre él. Me acuerdo de un verso de "Tiempo robado":
acaso no sientes la Tierra bajo tus pies?,
no sientes el planeta moverse hacia cualquier dirección vertiginosa?
Siempre me ha gustdo mucho esta foto.
15 agosto, 1994
Entre la nada y el día
So me interessava obedecer à stranha ordem: caminhar para a frente!
Cláudio Aguiar : A volta de Emanuel
Cláudio Aguiar : A volta de Emanuel
.I.
No sé que sucede exactamente
cuando es de noche y uno se pierde.
Menos aún cuando amanece
y las escasas farolas
se apagan y te dejan entre la nada y el día.
Sólo veo los signos:
Al principio todo queda entre tranquilo y desierto,
entre desnudo y cruel;
Luego pasan las horas y comprendes que no amanece,
que te encuentras en un claroscuro inerte
y aunque avanzas por las calles las calles
no avanzan por el tiempo.
Han pasado ya cuatro horas
desde que la primera farola
comenzó a apagarse,
desde entonces he recorrido cientos, miles, de farolas
que declinaban ante el principio del día que se ha quedado sólo en eso. Seis,
diez horas deben haber pasado
desde que dejé la casa (y la dejé a ella)
y sigo andando, la vida me obliga a vagar hacia el día,
y aquí no amanece.
.II.
Voy vagando por las calles de esta ciudad
a la que nunca llego;
ya no sé que hora es, mi reloj se ha parado,
ni el tiempo ni las explicaciones dan ya de sí.
Yo sigo andando, intento gritar por romper el miedo
y la docilidad de estas calles no me deja, ni me deja
el leve aire que mueve las hojas de sus paseos.
Mientras tanto no amanece.
Han debido pasar cien mil calles y mil horas,
he debido pisar ya doscientas colillas viejas
y centenares de hojas secas que al romperse no suenan.
Pero mis pies no se cansan,
ni mis pies ni el principio del alba que perdura
y perdura insaciable.
He debido morir n veces
aplastado por este aire que no cuenta nada,
que no lleva nada en sus alas,
ni un signo de desesperación
ni un guarismo ni nada.
He debido rezar tantas veces
por parar un momento
y sentarme en la acera a mirar a las aves...
Porque en amaneceres como éste
las parejas de mirlos matan a sus crías,
por eso quiero pararme
y cerrar los ojos a este horror sin límite.
Sin embargo no aminoro mi huida
y me persigue este alba
mitificada y undosa.
No sé más, sigo sólo este signo
que en millones de horas
depara sólo más calles en su ritmo obsesivo,
más pálidas luces y sombras,
de este día que no perdono.
No sé que sucede exactamente
cuando es de noche y uno se pierde.
Menos aún cuando amanece
y las escasas farolas
se apagan y te dejan entre la nada y el día.
Sólo veo los signos:
Al principio todo queda entre tranquilo y desierto,
entre desnudo y cruel;
Luego pasan las horas y comprendes que no amanece,
que te encuentras en un claroscuro inerte
y aunque avanzas por las calles las calles
no avanzan por el tiempo.
Han pasado ya cuatro horas
desde que la primera farola
comenzó a apagarse,
desde entonces he recorrido cientos, miles, de farolas
que declinaban ante el principio del día que se ha quedado sólo en eso. Seis,
diez horas deben haber pasado
desde que dejé la casa (y la dejé a ella)
y sigo andando, la vida me obliga a vagar hacia el día,
y aquí no amanece.
.II.
Voy vagando por las calles de esta ciudad
a la que nunca llego;
ya no sé que hora es, mi reloj se ha parado,
ni el tiempo ni las explicaciones dan ya de sí.
Yo sigo andando, intento gritar por romper el miedo
y la docilidad de estas calles no me deja, ni me deja
el leve aire que mueve las hojas de sus paseos.
Mientras tanto no amanece.
Han debido pasar cien mil calles y mil horas,
he debido pisar ya doscientas colillas viejas
y centenares de hojas secas que al romperse no suenan.
Pero mis pies no se cansan,
ni mis pies ni el principio del alba que perdura
y perdura insaciable.
He debido morir n veces
aplastado por este aire que no cuenta nada,
que no lleva nada en sus alas,
ni un signo de desesperación
ni un guarismo ni nada.
He debido rezar tantas veces
por parar un momento
y sentarme en la acera a mirar a las aves...
Porque en amaneceres como éste
las parejas de mirlos matan a sus crías,
por eso quiero pararme
y cerrar los ojos a este horror sin límite.
Sin embargo no aminoro mi huida
y me persigue este alba
mitificada y undosa.
No sé más, sigo sólo este signo
que en millones de horas
depara sólo más calles en su ritmo obsesivo,
más pálidas luces y sombras,
de este día que no perdono.
15 de agosto de 1994
Publicado en Viento del Nordeste
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